Cómo enfrentar lo que viene
«Cuando los pueblos agotan su paciencia, hacen tronar el escarmiento.»
Juan Domingo Perón.
Estimadas/dos Compañeras/ros, Todos los que profesamos el Peronismo, más que como una ideología, como una forma de vivir, sabemos que en lo que se conoce como Doctrina, se encuentran todas y cada una de las respuestas que necesita un individuo para desplegar y desarrollar su vida en el contexto de una sociedad -comunidad, como nos gusta llamarla- justa, sana, equilibrada, educada, pacífica, segura, y, por sobre todas las cosas, digna. Todas éstas condiciones previas, que justifican el poder aseverar que se vive en libertad, y no preso de alguna necesidad básica.
Es precisamente por esta razón, que la sentencia del Gral. Perón que ilustra éstas líneas, sirven para describir de manera concisa y contundente, el resultado de las elecciones transcurridas el pasado 13 de Agosto.
En efecto, a esta altura, no se puede pretender ocultar el sol con la mano, y con ello, solo cabe concluir que, desde hace años….ya demasiados, una inmensa mayoría de nuestros compatriotas no está recibiendo los beneficios de la democracia, y de allí que en una mezcla de hastío, profunda desesperanza y ausencia de todo horizonte, hayan optado por enviar un duro mensaje, exigiendo un cambio igual de profundo que su angustia, o peor aún, dejar sentado que, incluso la peor de todas las alternativas -al menos a nuestro juicio- termina siendo en definitiva la mejor expresión democrática, o la salida más prudente de una situación inconmensurablemente difícil.
Me atrevo a colocar la decisión en el campo de los sentimientos, más que en el de la razón, porque me niego a pensar que al cabo de los 40 años que lleva nuestra democracia «moderna», resulta ser que el 58,3% de las/os conciudadanas/os que acudieron a las urnas, entiende que la solución para el futuro está en el pasado, y así, una gran mayoría de la sociedad que antes conteníamos, hoy se ha vuelto repentinamente conservadora, libertaria, anarco-capitalista o neoliberal. Si a ello, le adicionamos como dato el 31.5% de ausentismo, que se podrá interpretar de muchas maneras pero nunca como un gesto de adhesión, el panorama se vuelve desolador.
Es aquí donde cobra sentido el título de estos párrafos, puesto que la decisión que se tome en cómo enfrentar lo que viene, sellará la suerte de nuestro destino como sociedad y como país.
Con el norte impuesto por el escenario planteado, el primer paso debería consistir en asumir el resultado en los términos dados, atendiendo a las razones de la expresión popular, sin formular calificación alguna de la opción elegida, para de tal manera concentrar todos los esfuerzos en delinear un camino claro y concreto que le permita a cualquiera, cuanto menos vislumbrar los resultados que se esperan.
Si hay algo que caracteriza al Peronismo en su concepción más pura, es el haberle ofrecido a la sociedad el equilibro y la dignidad que, en términos concretos, se miden pura y exclusivamente por los resultados obtenidos, al margen de toda promesa, declamación, relato, o cosa por el estilo.
Lo expuesto, no es otra cosa que lo que conocemos como: «Mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar», «Les prometían todo y no les daban nada. Entonces yo empleé un sistema distinto. No prometer nada y darles todo. En vez de la mentira, decirles le verdad. En vez del engaño, ser leal, sincero y cumplir con todo el mundo», «Gobernar es crear trabajo», «El trabajo es la suprema dignidad del hombre», etc., etc..
Para ser aún más claros, cuando hablamos de resultados, estamos haciendo alusión a hechos y circunstancias que no existían, jamás antes se habían verificado en nuestra sociedad, parecían imposibles y, sin embargo se transformaron en:
– El voto femenino.
– La creación del Ministerio de Educación. Se estableció la educación universitaria libre y gratuita, siendo ésta la única verdadera política de estado vigente a la fecha.
– Se dispuso la indemnización por despido, se estableció el sueldo anual complementario, se estatuyeron las vacaciones pagas, se extendió a todos los trabajadores las jubilaciones y las pensiones, se establecieron las convenciones colectivas del trabajo, la ley de accidentes del trabajo, la reducción de la jornada laboral, la creación de los Tribunales del Trabajo, la formación del Movimiento Obrero Organizado, etc., etc..
– Desarrollo e impulso de la actividad industrial, fortalecimiento de YPF, explotación de gas, crecimiento del mercado interno, generación y acceso al crédito para empresas e individuos.
– Creación del Ministerio de Salud y el desarrollo del «Plan Analítico de Salud Pública». Construcción de Hospitales y Policlínicos. Erradicación del paludismo, tifus y brucelosis, etc..
El detalle de esa verdadera revolución pacífica es meramente enunciativo, pero alcanza y sobra para concluir sin hesitación alguna que, la estructura social de la República Argentina, su conformación incluso como la conocemos hoy -mal que le pese a cualquiera- y en apariencia estamos dispuestos a perder, fue consecuencia directa de la irrupción del Peronismo como un movimiento social que, a la luz de un plan, una definición de país y resultados concretos, terminó incluyendo a una inmensa mayoría que abrazó esa causa, cuyos fundamentos medulares subsisten hasta hoy…no sabemos que nos deparará el futuro, pero es fácil avizorarlo.
Afortunadamente los que trabajamos y somos de SMATA, sabemos que el Peronismo como herramienta de transformación, tiene su grado máximo de expresión en los resultados obtenidos a lo largo de estos años, donde pese a las vicisitudes del país, siempre se tomaron decisiones destinadas a salvaguardar el trabajo como forma de sustento, desarrollo y, más que eso, como expresión de dignidad; y junto con ello, también atender las necesidades en salud, educación, esparcimiento; disponiendo su acción sindical a los fines de remover los obstáculos que pudieran dificultar la realización plena del trabajador (art. 3 de la Ley 23.551), como así también de su familia.
Mucho más que eso, en la unidad de concepción que forma parte del cimiento de la unidad de acción, se tiene bien presente que la suerte de la organización se encuentra atada a la del país. De allí que este lejos de ser una casualidad que, en la construcción de esa comunidad a la que aspiramos arribar, contemos en nuestro haber con ese apotegma que nos enseña que: “Aquello que queremos como ciudadanos para nuestro país, debemos concretarlo como afiliados a nuestro gremio”, que se hace patente en nuestras vidas como un recordatorio permanente de que la arquitectura de la patria, se erige sobre políticas de estado, que sólo pueden llegar a ser tal cosa, si acreditan un resultado concreto en beneficio de la sociedad en su conjunto.
En este sentido, en el SMATA, el Peronismo en acción, actual y vigente no se proclama, se verifica de manera ostensible, y por ello:
– Se incorporaron a compañeras en lugares trascendentes de la organización.
– Se obtuvo la certificación de la norma internacional ISO 37001:16, para de tal manera dejar en claro que la transparencia en la administración de los recursos, está lejos de ser un discurso vacío o pendiente de alguna acreditación por cualquiera.
– Se establecieron convenios con actualizaciones trimestrales, que le garantizan a los trabajadores la tranquilidad de saber que el poder adquisitivo de su salario no es una lucha constante, permitiendo contar con un horizonte claro, incluso en la difícil situación actual.
– Con visión de futuro, de la mano de todos los sectores que integran la industria automotriz, se delineó un nuevo contrato social plasmado en el denominado: “Plan estratégico de la Industria Automotriz 2030”, que procura promover el desarrollo integrado del sector, declarándolo como estratégico para la industria a nacional.
– Se desarrollaron nuevos centros recreativos y se pusieron en valor los establecimientos turísticos ya integrados al patrimonio de la organización.
– Se suscribieron convenios con otras organizaciones para fomentar la producción de alimentos orgánicos, desarrollando la actividad en un entorno digno y sustentable para la vida del trabajador y su familia, fomentando la creación de una actividad comunitaria sana, con los mismos valores que pretendemos hacer extensivos a toda la sociedad.
– Se dispuso una fuerte inversión en salud (apertura de módulos, adquisición de aparatología de última generación, etc.), para garantizarle a los afiliados el acceso una obra social a la altura de las demandas actuales.
– En materia de educación, e incluso en conjunto con Universidades, se establecieron cursos profesionales y otros destinados a la enseñanza de oficios, asegurando así los beneficios del conocimiento para todos los interesados.
También es este caso, el detalle precedente es meramente enunciativo, pero bien sirve que dejar en claro que el Peronismo en acción es, lisa y llanamente, la generación de resultados que se traducen en una mejor calidad de vida para todos, sin mediar especulación alguna, y en sintonía con las necesidades de rentabilidad y productividad que espera la industria, generando así un escenario virtuoso donde el ingreso o la ganancia de unos, no se explica por la pérdida de derechos de los otros.
De forma tal que, a los fines de enfrentar lo que viene y, de cara a la inminencia de una descomposición social que nos retrotraería a décadas donde de manera amañada, hoy se intenta señalar que esa República Argentina de 1896 era potencia mundial, y ello a sabiendas de tener bien claro que ese país no contenía a todos; lo que se impone de manera urgente es tomar el ejemplo del SMATA, y así, presentarle a la sociedad un plan concreto de acción, con medidas serias y posibles, que imponga de manera justa la carga de la recuperación, evidenciando de forma inmediata, que los resultados esperados y que hoy no están, no son un anhelo, sino una certeza que proviene de un camino claro, conciso e igual de contundente que el resultado de la elección.
ANDRES KLOOSTERMAN.-
