Si despedir es más fácil, vos perdés estabilidad y el miedo se vuelve parte de tu vida.
Con la reforma laboral, si tu jefe te echa no lo multan. Te pueden despedir sin avisarte. Cambia el cálculo para que baje tu indemnización. Y si te pagan, puede ser en cuotas. Mires por donde mires, perdés.
Será más barato echarte que cuidarte. Te podés quedar sin trabajo de un día a otro y sin cobrar lo que te corresponde.
Cuando despedir es barato, negociar mejores condiciones cuesta más.